Por Reimon.
Dicen que es de sabios admitir los errores, pero yo no me considero un sabio y aún así admito que me equivoqué. Al inicio de la temporada yo descarté al Arsenal de Wenger de la pelea por los títulos importantes, más aún por la salida de Adebayor (que no es santo de mi devoción, pero es un goleador) y porque en entrenador francés sólo se trajo un refuerzo en el mercado de verano: Thomas Vermaelen. Pues me equivoqué, apresuré mi juicio, la plantilla ha respondido a la confianza de su entrenador, y de la mano de sus cracks Arshavin, Van Persie y Fabregas, han tenido un inicio de campaña espectacular. Y el único fichaje, el semi-desconocido Vermaelen llegado del Ajax es ahora titular indiscutible y uno de los mejores defensas de la Premier League.